Image for post
Image for post
Marco Hietela en Tarot.

Este martes 12 de enero, Marco Hietala anunció su salida de Nightwish y su retiro de la vida pública.

Una mezcla de depresión crónica, potenciada además por el confinamiento derivado del coronavirus, sumado a las condiciones abusivas a las que las plataformas de streaming someten a los artistas –explicó en un comunicado publicado en las redes del grupo– lo orilló a tomar la decisión.

Esta es una entrevista que sostuve con el gigante finlandés en 2010, a propósito del lanzamiento del disco Gravity of light, de Tarot.

El grupo que conforma desde principios de los ochenta. …


Image for post
Image for post

Dicen que antes de accionar el gatillo, le gritaron algo al hombre que cenaba con su novia en el puesto de hamburguesas.

Al parecer, su nombre.

Después, los asesinos accionaron a fondo el acelerador de la motocicleta y nadie los volvió a ver.

Quedó tendido en la calle. Irónicamente, casi en la puerta de una funeraria. Podría decirse que su espíritu entró caminando para reunirse con sus pares.

Nos costó trabajo procesar que habían asesinado a una persona a dos cuadras de donde vivimos.

Era el mismo puesto de hamburguesas al que íbamos ocasionalmente. …


Image for post
Image for post

En algo se parecen el Periodismo Musical y la filosofía de Cobra-Kai. Hay que golpear primero, golpear fuerte y sin piedad.

En la película “Almost Famous”, que en este año cumple dos décadas de haberse estrenado, el célebre Lester Bangs le da al joven William Miller un consejo lapidario: “Sé honesto y no tengas misericordia”

Se refiere a ser amigo de los músicos. No es verdad. Uno no puede ser amigo de los músicos por la simple y sencilla razón de que quienes escribimos sobre música no somos estrellas. No somos cool.

Bajo esta principio se fundamenta el Taller online “No somos cool. Entender (y ejercer) el Periodismo Musical”, que Arturo J. Flores impartirá todos los jueves, de 7 a 9 PM, a través de Nortestación. …


Image for post
Image for post

Para Voltaire, las casualidades no existen. Son causas ignoradas de un efecto desconocido.

Entre los colegas prevalece una verdad sin bases científicas que, sin embargo, resulta incuestionable. No hay reportero sin suerte.

El lunes 19 de marzo de 2001 llegué a la redacción del Esto poco después de las tres. Tenía hambre, pero me acostumbré a nunca comer antes de dejar la nota del día. Sobre todo cuando traía una bomba en las manos.

Faltaban unos días para que se realizara la entrega del Oscar. “Amores perros”, que se había estrenado el año anterior, competía en la categoría de Mejor Película Extranjera. …


Image for post
Image for post
Rigoberto López Quezada. Foto de Víctor González.

Escuché del Club por Rigoberto. Era mi profesor de Periodismo Especializado en la UNAM. Un tipo al que yo admiraba fervientemente por la misma razón que otros compañeros no soportaban.

— Es que ni da clase, se la pasa contando anécdotas.

Para mi, aquellas historias valían más que las toneladas de teoría que otros profesores nos dejaban caer encima.

Una vez discutí con mi profesora de Géneros Informativos, porque me rechazó mi “proyecto de reportaje”, un mamotreto que debía llevar “justificación”, “motivos” y “marco teórico” y que –eso nos decía– los reporteros entregaban a sus editores antes de teclear la primera línea. …


Image for post
Image for post
“Nunca en mi vida he soltado un golpe ni –por fortuna– recibido el impacto de otro puño en la cara. Pero sí pertenecí a mi propio Dojo.”

Igual que muchos, el fin pasado me amanecí viendo Cobra Kai.

Nunca en mi vida he soltado una patada ni –por fortuna– recibido el impacto de otro puño en la cara.

Pero sí pertenecí a mi propio Dojo.

Nos llamábamos Goliardos (como los monjes libertinos que escribían, bebían y seguramente, cogían) y nos dirigía H. Pascal, a quien le gustaba y exigía que le llamáramos así, Sensei.

Era un viejo peleador que se había ganado el título a plomo. …


Image for post
Image for post

En la medida de lo posible, evito conducir.

Hace 7 años que no tengo auto.

Cuando aún era conductor, estuve involucrado en un choque. Nadie salió lastimado, sólo se trató de lo que comúnmente se conoce como “un besito”.

Además de las formas de la aseguradora, tuve que llenar algún documento de la policía de tránsito. El oficial me dijo:

— Sólo ponga en estas líneas lo que pasó. Empiece con “venía conduciendo…” y nos cuenta los hechos.

Al cabo de unos minutos, le pregunté:

— Oiga, ¿y si no me cabe?

— ¿No le cupo? Sólo era algo muy breve, joven. …


Image for post
Image for post

“No me tardo. Dejar recado. Atte. Bocanegra”.

Nunca supe a que se dedicaba. Por qué la gente lo buscaría o quién entregaría el mensaje para que se lo comunicara.

Ni siquiera conocí el primer nombre del señor Bocanegra.

Todos los días muy temprano, cuando me iba a trabajar, lo veía desayunar. Vivía en lo que desde afuera parecía una pequeña habitación. El señor Bocanegra era un tipo flaco, encorvado por llevar a cuestas sus años y con el rostro ensombrecido por el descuido de una barba rala.

Alrededor de las 7 AM, sacaba un banquito en el que sentaba a comer. Todos los días sin excepción sorbía cucharadas de cereal con leche del mismo pozo de peltre. …


Lo Lennon no quita lo McCartney

Image for post
Image for post

Una vez, vi una película de policías del llamado género buddy film. El típico juego entre el policía bueno y el policía malo. No recuerdo el título, el director o el elenco. Llevo años preguntándole a amigos cinéfilos por ella, sin que nadie me pueda dar razón. Lo que conservo es una escena que me parece poética hasta el extremo. Están los dos policías charlando, en un momento en que dan todo por perdido y uno le dice al otro:

–Cuando tenía 20 años, mi Beatle favorito era John Lennon. …


Image for post
Image for post

De las imágenes apocalípticas de las que he sido testigo durante el confinamiento, algunas de las cuales ya engrosan mi libreta de apuntes en espera de convertirse en una escena de un cuento o novela, hay una que sigue dando vueltas en la cabeza.

A veces pasan por la colonia músicos callejeros que interpretan una canción y tocan casa por casa, en espera de que alguien les obsequie una moneda.

Un tarde de domingo, el sonido de una trompeta rompió la tranquilidad de la cuadra. Sonaba triste, fúnebre, pletórica de melancolía. Me asomé a ver. La hacía sonar un tipo espigado, que si hubiera venido pintado de arlequín hubiera parecido sacado de la película de Álex de la Iglesia (Balada triste de la trompeta) o alguna de las figuras de migajón que adornaban la casa de mi abuela. …

About

Arturo J. Flores

Editor de Playboy y Open, autor de varias novelas y libros de cuentos. Comediante de stand up y bebedor ortodoxo de café y cerveza: sin azúcar, crema ni limón.

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store